Ayer lunes, 13 de abril, el recinto ferial de IFEMA Madrid volvió a convertirse en el epicentro internacional de la alimentación de calidad con la apertura del 39º Salón Gourmets. Hasta el próximo 16 de abril, miles de profesionales del sector recorrerán sus pabellones en busca de tendencias, novedades, acuerdos comerciales y productos que definen lo mejor de la gastronomía a escala mundial. Entre los expositores que han dado el paso de estar presentes en esta edición se encuentra FRUSANGAR, empresa especializada en la distribución y comercialización de patata nueva de calidad, que presenta dos de sus propuestas más singulares en el pabellón 4, stand 4C23-4.
Casi cuatro décadas de historia gourmet
El Salón Gourmets nació en 1988 de la mano del Grupo Gourmets, la misma empresa editorial que publicaba —y sigue publicando— la histórica Revista Club de Gourmets, referente del periodismo gastronómico en España desde los años setenta. Aquella primera edición fue una apuesta audaz en un momento en que el mercado español comenzaba a despertar a la cultura de la gastronomía premium: la Transición había traído consigo una apertura cultural y económica que empujaba a los consumidores hacia productos antes escasos o desconocidos.
Durante los años noventa, el salón fue creciendo de forma sostenida, sumando categorías, países participantes y metros cuadrados de exposición. El formato, concebido desde el principio como una feria exclusivamente profesional —un detalle que lo diferencia radicalmente de otros certámenes de alimentación—, permitió consolidar un espacio de negocio real, alejado del carácter divulgativo o de consumo masivo. Esa decisión estratégica resultó determinante: los acuerdos se cerraban en los stands, las listas de pedidos se firmaban sobre el mostrador, y la visita al salón se convirtió en una cita obligada en la agenda de importadores, distribuidores, compradores de grandes cadenas y operadores de hostelería de toda Europa.
La irrupción de la crisis económica de 2008 supuso un momento de tensión para el certamen, como para todo el sector. Sin embargo, la apuesta por la calidad diferenciada resultó ser, paradójicamente, un salvavidas: los productos gourmet, artesanales y de origen certificado resistieron mejor el ajuste del consumo que los productos de gran distribución estándar. El Salón Gourmets salió reforzado de ese ciclo, con una identidad aún más definida.
De referente nacional a potencia europea
Hoy, el Salón Gourmets es reconocido sin fisuras como el mayor certamen de alimentación y bebidas de alta gama del mundo. Esta afirmación, que podría sonar a eslogan, está respaldada por datos: ningún otro evento especializado en gastronomía gourmet reúne en un mismo espacio un volumen comparable de expositores, compradores internacionales y categorías de producto.
Su proyección europea ha sido especialmente intensa durante la última década. La incorporación masiva de expositores procedentes de Italia, Francia, Portugal, Grecia, Alemania y los países del norte de Europa ha convertido al salón en un auténtico parlamento de la excelencia alimentaria continental. En paralelo, la presencia de compradores e importadores de mercados como el Reino Unido, los Países Bajos, los países nórdicos y Polonia ha transformado la feria en una plataforma de exportación de primer orden para la industria agroalimentaria española.
La edición de 2026 llega en un contexto geopolítico y económico complejo, marcado por las tensiones arancelarias impulsadas desde Estados Unidos y una reorientación estratégica del comercio europeo. Lejos de arredrarse, la organización del salón ha aprovechado este escenario para reforzar precisamente su dimensión europea, consolidando alianzas con compradores del continente y poniendo el foco en la soberanía alimentaria y el valor diferencial de los productos con denominación de origen, indicación geográfica protegida y certificaciones de calidad propias de cada territorio.
El salón en cifras: un generador de negocio sin igual
Las magnitudes del 39º Salón Gourmets hablan por sí solas. La edición de este año espera superar los 100.000 visitantes profesionales a lo largo de sus cuatro jornadas, una cifra que sitúa al certamen en una liga propia dentro del calendario ferial europeo. Se prevé la participación de más de 1.800 expositores procedentes de más de 40 países, distribuidos en varios pabellones del recinto de IFEMA.
En términos de negocio generado, las estimaciones apuntan a que el salón moverá cientos de millones de euros en acuerdos comerciales, pedidos y contratos de distribución durante los cuatro días de celebración. Los operadores de hostelería y restauración, los compradores de grandes superficies, las cadenas especializadas en alimentación gourmet y los importadores internacionales son los perfiles que concentran el mayor volumen de transacciones. A ellos se suman consultores, chefs de reconocido prestigio, periodistas especializados y representantes institucionales que acuden al salón para tomar el pulso a lo que será la oferta gastronómica de los próximos meses.
El impacto económico del evento en la ciudad de Madrid es igualmente notable: hoteles, restaurantes, servicios de transporte y toda la cadena auxiliar de la organización ferial se benefician de una afluencia masiva de visitantes nacionales e internacionales que convierten la capital en una auténtica capital gastronómica durante una semana.
Sectores y expositores: la diversidad como seña de identidad
Una de las grandes fortalezas del Salón Gourmets es la amplitud de su oferta. El certamen no se limita a un único segmento, sino que abarca prácticamente toda la cadena de valor de la alimentación gourmet: aceites de oliva virgen extra, vinos y espirituosos, conservas y semiconservas, charcutería artesanal, quesos, productos del mar, dulces y confitería, cafés y tés, condimentos, salsas y aderezos, y un amplio abanico de materias primas de calidad destinadas tanto al canal horeca como a la gran distribución especializada.
Esta amplitud categorial es lo que hace del salón un destino irrenunciable para cualquier profesional del sector: en un solo recinto, en cuatro días, es posible trazar un mapa completo de las tendencias que marcarán el mercado durante la próxima temporada. Las novedades de producto, los lanzamientos exclusivos pensados para el canal horeca y las innovaciones en origen y certificación se suceden stand tras stand en un ritmo que refleja la extraordinaria vitalidad del sector agroalimentario español y europeo.
La edición de 2026 pone especial énfasis en los productos con certificación de calidad y origen, en línea con una demanda creciente por parte de compradores e importadores que exigen trazabilidad y autenticidad como requisitos previos a cualquier acuerdo comercial. En este contexto, los productos amparados por sellos oficiales de calidad y procedencia territorial se posicionan con una ventaja competitiva clara sobre la oferta genérica.
FRUSANGAR en el 39º Salón Gourmets: LA CHULAPONA y FRIPAT, de Madrid al mundo
En este marco de excelencia y proyección internacional, FRUSANGAR hace acto de presencia en el 39º Salón Gourmets con dos variedades de patata fresca que representan lo mejor de su catálogo para profesionales de la restauración, la hostelería y la distribución especializada.
La primera es Patatas LA CHULAPONA, un producto que ostenta el honor de ser la primera patata con certificado de calidad y procedencia de la Comunidad de Madrid. Esta distinción no es un detalle menor: en un mercado donde la trazabilidad del producto es cada vez más determinante en la decisión de compra del profesional, LA CHULAPONA ofrece una garantía de origen territorial verificada y reconocida oficialmente. Una patata fresca de calidad certificada con identidad propia, pensada para el cocinero, el distribuidor o el operador que exige saber exactamente de dónde proviene la materia prima que pone en su cocina o en su línea de producto.
La segunda protagonista es Patatas FRIPAT, la patata 100% agria, una variedad que se ha convertido en referencia entre los profesionales de la hostelería y la restauración que buscan el resultado óptimo en fritura. La patata agria es, desde hace años, el estándar en cocinas profesionales que no quieren renunciar a la textura crujiente exterior, el punto de cocción uniforme y el sabor auténtico que solo esta variedad es capaz de ofrecer. FRIPAT pone ese nivel de exigencia al alcance de cualquier operador, con la garantía de calidad y consistencia que caracteriza a FRUSANGAR como distribuidor.
Ambas variedades pueden conocerse en detalle en el stand 4C23-4 del Pabellón 4 durante los cuatro días de celebración del salón. La participación de FRUSANGAR en el Salón Gourmets es una apuesta clara por acercar la patata fresca de calidad a los compradores y profesionales que buscan materia prima con origen, certificación y diferencial real.
Perspectivas: un salón que mira al futuro con ambición
A lo largo de sus cuatro jornadas, el 39º Salón Gourmets se perfila como una edición en la que la clave no será solo el volumen de negocio generado —que se espera supere cifras récord— sino la calidad de los acuerdos alcanzados. En un sector que vive un momento de profunda transformación —impulsada por el auge del consumo consciente, la demanda de productos con origen trazable y los nuevos canales de distribución—, el salón se convierte en el lugar donde se trazan las líneas del mercado de los próximos meses.
Los compradores internacionales, más exigentes que nunca, llegan a IFEMA buscando propuestas capaces de diferenciarse en mercados cada vez más competitivos. Las empresas que tienen algo genuino que ofrecer —un origen certificado, una variedad única, una trayectoria contrastada en el sector— llegan con una ventaja. Y ahí es exactamente donde FRUSANGAR, con LA CHULAPONA y FRIPAT, encuentra su espacio natural.
El Salón Gourmets cumple 39 ediciones siendo fiel a una idea que en 1988 parecía casi revolucionaria: que la calidad tiene su propio mercado, y ese mercado no para de crecer. Los números, año tras año, le dan la razón.





