En un contexto de transformación profunda y desafíos constantes para el sector empresarial español, las certificaciones de excelencia en gestión se han convertido en un verdadero distintivo de confianza y profesionalidad. FRUSANGAR, empresa familiar madrileña especializada en la distribución de patatas, ha alcanzado en 2025 uno de los reconocimientos más prestigiosos que puede obtener una compañía: el Certificado CIEGE a la Gestión Excelente, otorgado por Informa D&B y elEconomista. Este logro no es meramente una distinción empresarial más en el currículum de la compañía, sino una confirmación tangible de su compromiso inquebrantable con la excelencia en la gestión, la calidad y la seguridad alimentaria, valores que trascienden las meras métricas financieras para impactar directamente en la confianza que depositan sus clientes, proveedores y colaboradores en la empresa.
El reconocimiento que ha obtenido FRUSANGAR en 2025 reviste una importancia especial cuando se analiza el panorama actual del sector de la distribución alimentaria en España. Los empresarios de esta rama enfrentan una coyuntura compleja, caracterizada por presiones inflacionarias, una carga normativa creciente y la necesidad imperativa de alinearse con objetivos de sostenibilidad medioambiental. En este escenario, la obtención del CIEGE por parte de FRUSANGAR no solo consolida su posicionamiento en el mercado, sino que también proyecta una imagen de solidez empresarial que beneficia a toda la industria de la distribución alimentaria española.
¿Qué es el Certificado CIEGE y por qué representa un hito relevante?
Para comprender la magnitud del logro de FRUSANGAR, resulta esencial conocer qué es exactamente el CIEGE —Certificado Informa elEconomista a la Gestión Excelente— y cuál es su propósito en el tejido empresarial ibérico. Se trata de una certificación de alcance nacional avalada por dos instituciones de referencia en España: Informa D&B, organización líder en suministro de información comercial, financiera, sectorial y de marketing, e elEconomista.es, el periódico económico de mayor prestigio en lengua hispana.
El CIEGE no evalúa exclusivamente indicadores financieros tradicionales ni se limita a auditar procedimientos operativos. Por el contrario, el proceso de certificación analiza exhaustivamente más de cincuenta indicadores clave de gestión empresarial, abarcando una gama extraordinariamente amplia de áreas estratégicas. Entre ellas figuran la solvencia y la rentabilidad de la empresa, su crecimiento sostenido, la política de empleo y capital humano, la capacidad de internacionalización, la responsabilidad social corporativa, el grado de satisfacción de clientes, la apuesta por la innovación, la gestión del riesgo comercial y, cada vez más relevante, el nivel de digitalización de los procesos empresariales.
En la octava edición de esta iniciativa (año 2025), un total de 84 empresas obtuvieron este reconocimiento de entre más de 2.500 candidatas que iniciaron el proceso de evaluación. Esta cifra reveladora subraya el carácter verdaderamente selectivo y exigente del CIEGE, lo cual amplifica significativamente el valor de su consecución para cualquier organización que lo logre. La tasa de éxito, inferior al 3,5 por ciento, convierte a este certificado en un emblema de excelencia en la gestión que pocos pueden ostentar.
Consolidación de más de tres décadas de trayectoria
FRUSANGAR es una empresa familiar con más de treinta años de trayectoria ininterrumpida en el sector de la distribución de patatas. Ubicada estratégicamente en Navalcarnero, en el sureste de la Comunidad de Madrid, la compañía ha construido su reputación sobre pilares sólidos: una cadena de suministro transparente que va del campo a la mesa, relaciones directas con agricultores homologados, y un sistema de control de calidad que se extiende a lo largo de cada fase del proceso productivo y distributivo.
La certificación CIEGE obtenida en 2025 —emitida oficialmente el 24 de julio de ese año con validez hasta agosto de 2026— representa la culminación de un enfoque sistemático hacia la mejora continua y la adaptación a estándares internacionales de excelencia. Esto no ocurre por casualidad en una empresa como FRUSANGAR, que ya contaba con certificaciones de primer nivel como la IFS Food desde 2019 y la certificación Global GAP, demostrando su compromiso previo con la seguridad alimentaria y la trazabilidad.
El hecho de que FRUSANGAR haya obtenido el CIEGE implica que su gestión ha superado evaluaciones rigurosas en todas y cada una de las áreas críticas mencionadas anteriormente. Desde la perspectiva de solvencia y rentabilidad, la empresa ha demostrado capacidad de sostenimiento financiero; en términos de crecimiento, ha mostrado trayectoria ascendente; respecto al empleo, ha mantenido estándares dignos en condiciones laborales; en internacionalización, ya exporta hacia Portugal y Francia; en responsabilidad social corporativa, aplica criterios éticos en sus operaciones; en satisfacción de clientes, ha cultivado relaciones duraderas con cadenas de supermercados, establecimientos HORECA y colectividades; en innovación, ha adaptado sus procesos a demandas cambiantes del mercado; y en digitalización, ha incorporado sistemas modernos de control y trazabilidad.
La importancia del CIEGE para la reputación de la distribución alimentaria española
El sector de la distribución alimentaria en España juega un papel estratégico que trasciende lo puramente mercantil. Las empresas distribuidoras son intermediarias críticas entre productores agrícolas y consumidores finales, responsables de garantizar que los alimentos lleguen en óptimas condiciones, se mantengan disponibles en estantes, y cumplan con estándares exigentes de seguridad alimentaria.
En un contexto donde la opinión pública es cada vez más exigente respecto a la calidad, la trazabilidad y la sostenibilidad de los productos que consume, los empresarios del sector alimentario se enfrentan a una prueba considerable de reputación empresarial. La confianza que los consumidores depositan en la distribución alimentaria depende, en gran medida, de la capacidad demostraba de estas empresas para operar con transparencia, rigor y profesionalidad.
La obtención del CIEGE por parte de FRUSANGAR aporta un valor incalculable a este ecosistema. Cuando una distribuidora alimentaria alcanza un reconocimiento de este calibre, no solo reafirma su propia posición competitiva, sino que proyecta una imagen de seriedad y competencia que beneficia al conjunto de la industria. Los consumidores, al enterarse de que empresas como FRUSANGAR operan bajo estándares certificados de excelencia en la gestión, comprenden que existe un nivel de control y profesionalismo en la cadena que lleva sus alimentos a la mesa.
Además, desde la perspectiva de relaciones interempresariales, el CIEGE otorga a FRUSANGAR una posición fortalecida frente a clientes corporativos grandes, a proveedores internacionales y a entidades financieras. Estas organizaciones saben que un certificado CIEGE no es un mero sello decorativo, sino la prueba de que la empresa ha sido sometida a auditoría independiente exhaustiva y ha superado criterios de evaluación sumamente rigurosos.
Los valores que sustentan el logro de FRUSANGAR
Para entender por qué FRUSANGAR ha conseguido el CIEGE, resulta ilustrador analizar los valores corporativos que han guiado su desarrollo durante treinta años. En primer lugar, existe un compromiso inquebrantable con la calidad del producto. Cada patata que distribuye FRUSANGAR proviene de proveedores homologados que cumplen normativa española y comunitaria, y se somete a controles analíticos realizados por laboratorios acreditados por ENAC.
En segundo lugar, la seguridad alimentaria no es una exigencia regulatoria más, sino un principio fundamental que impregna toda la operación. La certificación IFS Food, de alcance internacional, avala que los procesos de manipulación, envasado y distribución de patatas cumplen con los más altos estándares de sanidad. Este nivel de certificación refleja un compromiso que va más allá de lo requerido legalmente.
En tercer lugar, FRUSANGAR apuesta por la sostenibilidad y la proximidad. Al trabajar con agricultores locales y regionales, especialmente con productores de la Comunidad de Madrid, la empresa reduce la huella ambiental y favorece el desarrollo económico local. Esta filosofía de «del campo a la mesa» no es meramente un eslogan mercadotécnico, sino una práctica operativa que estructura toda la cadena de suministro.
En cuarto lugar, la innovación y la adaptación caracterizar la trayectoria de FRUSANGAR. La empresa ha sabido mantenerse relevante en un mercado altamente competitivo mediante la incorporación de sistemas modernos de trazabilidad, la expansión a mercados internacionales y la diversificación de su cartera de variedades de patatas (La Chulapona, Fripat, Papa Reina), cada una optimizada para aplicaciones culinarias específicas.
Finalmente, la orientación al cliente ha sido central. Desde grandes cadenas de distribución hasta restaurantes especializados o comedores colectivos, FRUSANGAR ha desarrollado la capacidad de personalizar sus soluciones, adaptando variedad, formato de envase y tiempos de entrega según las necesidades particulares de cada segmento.
El impacto en la confianza y la reputación empresarial
El Certificado CIEGE actúa como amplificador de confianza en múltiples direcciones. Para los clientes empresariales de FRUSANGAR —supermercados, grupos de restauración, proveedores de colectividades— la certificación proporciona seguridad adicional de que están colaborando con un proveedor íntegro, financieramente estable y operativamente competente. Esta seguridad se traduce en relaciones comerciales más duraderas y en mayor disposición a ampliar volúmenes de compra.
Para los proveedores de FRUSANGAR —los agricultores y productores que confían en la empresa para comercializar sus cosechas— el CIEGE representa una garantía de que están trabajando con una empresa que se toma en serio sus compromisos, que paga puntualmente y que opera con transparencia. Esto es especialmente relevante en un sector agrario donde la volatilidad de precios y la incertidumbre comercial son factores constantes.
Para los empleados de FRUSANGAR, el reconocimiento del CIEGE refuerza el orgullo de trabajar para una empresa que opera bajo principios de excelencia en la gestión y que invierte en capacitación continua y en prácticas laborales responsables. Esto contribuye a un mejor clima laboral y a una menor rotación de personal.
Para la sociedad en general, y especialmente para los consumidores españoles, la obtención del CIEGE por parte de FRUSANGAR es un indicador de que existe un nivel robusto de control profesional en la cadena de suministro de alimentos. Cuando un distribuidor alimentario ostenta un certificado de excelencia verificado independientemente, los consumidores pueden sentir mayor confianza en que los productos que adquieren han sido manejados responsablemente en todas las etapas.
La distribución alimentaria española en el contexto actual
Los empresarios de la distribución alimentaria en España se enfrentan a un panorama de transformación acelerada. Los retos son múltiples: la necesidad de gestionar presiones inflacionarias y volatilidad de costos; la obligación de cumplir con una arquitectura regulatoria cada vez más densa y compleja; la imperative de reducir emisiones de carbono y adoptar prácticas sostenibles; la transformación digital de procesos; y la necesidad de capacitar y retener talento en un mercado laboral dinámico.
En este contexto desafiante, empresas como FRUSANGAR que obtienen certificaciones de excelencia en la gestión como el CIEGE demuestran que es posible operar con éxito sin sacrificar principios de responsabilidad, calidad y profesionalismo. Estos ejemplos son especialmente valiosos porque contrarrestan narrativas que sugieren que la única vía para la rentabilidad empresarial implica compromisos éticos cuestionables. FRUSANGAR prueba lo contrario: que una gestión rigurosa, transparente y orientada a la excelencia puede ser enteramente compatible con la viabilidad financiera.
La presencia de distribuidoras alimentarias españolas certificadas con el CIEGE también fortalece la posición competitiva del sector a escala internacional. Cuando empresas españolas pueden demostrar públicamente que operan bajo estándares de gestión excelente verificados por instituciones independientes, mejora la percepción de confiabilidad y profesionalismo de toda la industria nacional.
La importancia de construir reputación empresarial sostenible
La obtención del Certificado CIEGE por FRUSANGAR en 2025 no es simplemente un reconocimiento más en el palmares de la empresa. Es, en realidad, un espejo en el que la distribución alimentaria española puede verse reflejada, observando que es posible combinar éxito empresarial con responsabilidad, que la calidad y la excelencia en la gestión no son lujos sino necesidades, y que la reputación construida sobre cimientos de solidez profesional es un activo empresarial de valor incalculable.
Para los consumidores españoles, la presencia de distribuidoras como FRUSANGAR operando bajo estándares certificados de excelencia ofrece paz mental. Para los agricultores y proveedores, representa seguridad y confianza en que sus productos llegarán al mercado bajo profesionalismo. Para los trabajadores del sector, demuestra que es posible desarrollar carreras en empresas que se toman en serio la responsabilidad empresarial. Y para el tejido económico español en su conjunto, refuerza la imagen de seriedad y competencia profesional.
El CIEGE obtenido por FRUSANGAR en 2025 es, por tanto, un hito que trasciende el ámbito corporativo individual para impactar positivamente en la opinión pública sobre los empresarios de la distribución alimentaria española. En un momento en que la confianza en las instituciones y en el tejido empresarial es un recurso especialmente valioso, certificaciones como esta ayudan a restaurar y consolidar esa confianza, demostrando que existen empresas españolas capaces de operar con excelencia en la gestión, rigor ético, y compromiso genuino con la calidad y la seguridad alimentaria.





